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DERECHO DE FAMILIAMODIFICACIÓN DE MEDIDAS

Resolución de casos de modificación de medidas, con la visión estratégica desde la experiencia de una ex juez.

El art. 775.3. º LEC  dispone que las partes podrán solicitar en la demanda o en la contestación la modificación provisional de las medidas definitivas concedidas en un pleito anterior.

Centrando el tema en el deseo del menor de dejar de convivir con el progenitor que, hasta ese momento ostentaba la guarda y custodia, hay que hacer referencia a la legitimación procesal.

Sobre este aspecto, hay que señalar que los progenitores son los sujetos legitimados para solicitar del órgano judicial la modificación de las medidas convenidas por éstos, o de las adoptadas en defecto de acuerdo, siempre que hayan variado sustancialmente las circunstancias tenidas en cuenta al aprobarlas o acordarlas.

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Esto quiere decir que, una vez alteradas sustancialmente las circunstancias tomadas en consideración para la adopción de las medidas y, en concreto, de la medida de guarda y custodia de los hijos menores de edad, tanto el Ministerio Fiscal, como los progenitores pueden acudir al órgano judicial a solicitar su modificación.

Para establecer un cambio de custodia que se funde en la voluntad expresa del hijo, hay que tener cuenta, en primer lugar, la edad del hijo.

En la actualidad, parece evidente que los menores, ya a partir de los doce años, gozan cada vez de mayor autonomía en los actos que realizan y las leyes de protección jurídica del menor apuestan decididamente por promover esta autonomía en la toma de decisiones que les afecten personal y directamente.

Cuanto más se aproxima el menor a la mayoría de edad, más complejo, más delicado, y difícil, obviamente, es imponerle una convivencia con uno de los progenitores.

Lo ideal sería que ambos progenitores detentaran la guarda y custodia compartida.

Para que se produzca el cambio de guarda y custodia, no basta, meramente, con el deseo del hijo, sino que también será necesario que las circunstancias que rodean al progenitor no custodio sean idóneas y adecuadas para cubrir las necesidades del menor.

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